sábado, 23 de mayo de 2020

lunes, 2 de diciembre de 2019

LA VIEJA CORDELERÍA

El comercio tradicional se rinde ¡qué remedio! ante el imparable empuje de 'lo nuevo'.



La cordelería de la calle Sagasta (h. 2010)

domingo, 29 de septiembre de 2019

El viejo árbol del Botánico

En 2012 fotografié un viejo árbol (¿ciprés?) en el jardín del Malecón que ras del suelo se desgaja en dos gruesos troncos: uno, más o menos vertical, el otro, tan vencido, descansaba sobre un puntal metálico, de esos que se utilizan en la construcción. "Qué ordinariez", me dije. Aquello me pareció un disparate, pero creí que sería algo efímero. ¡Qué ingenuo! Pasados tres años, por casualidad, paseando, me acerqué al exquisito árbol, y mi sorpresa fue que la rama apuntalada seguía igual. No, no era algo provisional; aquel puntal era, en definitiva, la constatación de la desidia en el mantenimiento de un ejemplar digno de los mejores mimos.
Ahora, en 2019,  coincidiendo con la gran crecida del río después de las lluvias torrenciales sobre Murcia habidas a mitad de septiembre, volví a visitar a mi anciano amigo. El puntal donde descansaba el grueso tronco inclinado ya no estaba... "Qué bien" ⏤pensé⏤ "por fin han decidido socorrer a la deslucida planta" "¿Cómo lo habrán resuelto?", me pregunté al instante. Al acercarme al árbol vi algo que me dejó atónito: ¡ahora han sustituido el puntal de hierro por una vieja farola metálica! ¡Qué horrible! La insensibilidad y la falta de profesionalidad de los responsables de los parques y jardines de esta ciudad aflora con semejantes desatinos. 
A ti te hablo ahora, hermano. Ni siquiera conozco tu nombre. Quizá traído ha muchos años allende los mares y plantado con esmero en el siglo XVIII, en los orígenes del que fuera, otrora, Jardín Botánico, orgullo de Murcia durante muchas generaciones. Después de tantos años aguantando riadas y sequías, guerras y terremotos, y amputaciones, ferias, huertos, bandos, orines... anciano compañero, después de todo esto y más, qué mal te cuidan ahora que tantas atenciones necesitas. Te tratan con incomprensible desdén. ¡Aguanta amigo!, todavía te quedan otros tantos años que vivir!; si te dejan, claro.
¡Ay, Murcia! ¿Es posible ser más zafio?



Dos imágenes del ejemplar tomadas en 2012 y 2015 



Árbol en el antiguo Jardín Botánico de Murcia. ¡Qué vergüenza! 


Epílogo
 RABIA Y TRISTEZA
Veo que han cortado una rama que estaba sana, vigorosa, fuerte... quizá para no "molestar" al patio-comedor de la barraca o del huerto cuando los instalan en fiestas y ferias: 
¡Lo importante es vender morcillas!








Nota: Se puede cliquear sobre las imágenes para ampliarlas

Por si quieres echar un vistazo a un artículo relacionado con esto, aquí dejo un enlace:
http://aymurcia.blogspot.com/2015/05/dos-soluciones-distintas.html